martes, agosto 11, 2009

Mi Alma me Habló…

Mi Alma me habló:

Y me dijo: "No te alegres con el elogio¨ porque el elogio es arma de doble filo que atenta contra la evolución humana, te hace confiarte y te relaja, te hace perder el piso y perder de vista lo esencial, al enfocar tus esfuerzos en el insípido alimento al ego y dejar a un lado que el ser humano siempre será imperfecto, la perfección es un estado obsesivo de autodestrucción del interior, el exceso de confianza provocada por el elogio es depender de la opinión de los demás para sentirnos aceptados con o sin justificación, el sentirnos imperfectos nos mantiene en constante actividad y deseo de superación, no importa que tan rápido o lento alcancemos la cima, siempre habrá una cumbre más grande que conquistar, siempre habrá un paso más que dar para llegar al estado mas tendiente de la perfección evolutiva de la vida.
Y ¨No te angusties con el reproche ", porque la critica nos lleva al entendimiento que estamos en la senda de lo novatorio, de la ruptura de los sistemas rígidos establecidos, de que existe en nuestro interior la libertad y el deseo de elegir hacer la diferencia entre la masa, de ser el líder entre los oprimidos; el reproche es signo inequívoco de que rompemos esquemas, que innovamos en base a iniciativas constructivas, de que no hay poder terrenal que nos limite o impida el lograr nuestros más ocultos anhelos; porque el angustiarnos es caer sometidos en la red de la indiferencia y la conformidad. Un espíritu libre es aquel que no se detiene ante nada para lograr su libertad interior, porque el límite sólo existe en la imaginación, solamente es un aspecto mental, más no limitativo.
Mi Alma me habló:

Y me hizo ver que no soy más que el pigmeo ni menos que el gigante, no hay ser humano más superior, ni humano inferior, antes de que mi alma me hablara, yo veía a la humanidad dividida en dos clases de humanos: una débil, de la que me compadecía, y una fuerte, a la que seguía o resistía desafiante. Todos provenimos de la misma esencia a imagen y semejanza de quién nos creó, no para codiciar ser superiores comparados con otro ser humano, ni sentirnos inferiores e insignificantes frente a otro ser humano, el objetivo real de la evolución del alma consiste en buscar salir del estado de inferioridad a un estado superior de consciencia pero de una forma individual y no comparativa, mediante el autoconocimiento de las potencialidades y capacidades existentes en cada ser humano. Por lo que ahora he aprendido que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia su conciencia, mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje, porque en la igualdad entre los seres humanos en derechos y obligaciones morales y éticas, sobresalimos por nuestra esencia única e individual.
Mi Alma me habló:

Y me dijo: "La linterna que llevas no es tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón, porque aunque sostengas la luz no eres la luz, y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante". Cada ser humano posee su propia luz, su propia melodía con la cuál compone la canción de su vida basada en sus propias experiencias que va acumulando a través de sus vivencias en el diario vivir. Esa experiencia se transformará en sabiduría cuando cada uno de nosotros desarrollemos nuestro propio resplandor, para ello debemos reconocer en el fondo de la obscuridad de nuestro interior esa pequeña luz que centellea intermitentemente, por la falta de reconciliación entre nuestras experiencias pasadas y los devenires del futuro, ahondando tan obscuro como nos permitamos ser accesibles a nuestros propios sentimientos y resentimientos, a los anhelos y temores, a las ilusiones y los prejuicios, a nuestra sapiencia e ignorancia; esa dualidad que gobierna constantemente nuestra vida, avivando esa llama interior en la búsqueda del equilibrio entre esas dos fuerzas que atentan con desestabilizar nuestra armonía interior, inundarnos de conocimiento y de vivencia propia, para ser guiados hacia un futuro próspero llevando nuestra propia linterna, porque esa luz tarde o temprano irradiará con gran brillantez reconociendo la armonía interior de la libertad de ser.
Mi Alma me habló:

Y me enseñó muchas cosas. Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado. Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo proclamo lo que hay en mi ser íntimo, mientras que tú lo guardas como un secreto de tu intimidad. Pero en tu reserva hay una especie de virtud. Y la virtud es reconocer que cada uno de nosotros poseemos una sabiduría divina alojada en lo más recóndito de nuestros sentimientos, esa sabiduría es fuente ilimitada de todo cuánto anhelamos y deseamos lograr para alcanzar la plenitud espiritual y nuestra comunión con aquella entidad que reconocemos como Dios.

Y Mi Alma me Habló simplemente para reconocerme como ente terrenal en estado transitorio de prueba y búsqueda interior para evolucionar y finalmente reintegrarme con la armonía universal.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

hola, no se quien seas ni como me llego el correo de esta reflexión, pero dejame decirte q me ha ayudado de sobremanera,mmm, hay ocasiones en las q uno escucha muchas cosas, consejos, etc, pero no es mas q cuando se esta realmente preparado para aprenderlo, cuando lo vuelves a escuchar y entonces todo tiene un sentidoo, gracias es muy bonita, aa me llamo rosa

viernes, 14 de agosto de 2009, 6:56:00 p.m. GMT-7  

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